martes, 21 de octubre de 2008

Augusto de Prima Porta, Mussolini y Gijón

El emperador de Roma que estuvo en tierras ástures y salió corriendo a Tarraco, se caracterizó por ser un gran patrocinador del arte. Augusto fue amigo de los poetas Ovidio, Horacio y Virgilio, y del historiador Tito Livio. Octavio Augusto se casó tres veces y sólo tuvo una hija, Julia, que terminaría siendo desterrada por su propio padre, acusada de conducta deshonrosa. Todo ello fielmente reflejado en La Diosa contra Roma
Esta es la estatua de Augusto de Prima Porta. Una de las miles que se hicieron al emperador durante los cuarenta años que duró su mandato. (40 años ¿os suena?) Tanto los escritores antiguos como los más recientes han diferido en sus valoraciones sobre Augusto. Algunos le acusan de autoritarismo, crueldad y falta de escrúpulos. Otros alaban sus logros en el establecimiento de una administración eficiente y un gobierno estable, así como en la obtención de seguridad y prosperidad para el Imperio Romano que comenzó con él.
Lo cierto es que, para los dictadores, se convirtió en ejemplo a glorificar y emular. De tal forma que Mussolini, en 1941, realiza diversas copias de esa estatua y las regala a Franco para ubicarlas en las ciudades que se consideran fundadas por el emperador. En Mérida, Zaragoza y Gijón se pueden contemplar las réplicas.


Esta es la de Gijón. La anécdota: no confundir con Pelayo. Habelos, hailos. Y tienen su lógica...

2 comentarios:

AugustaEmerita dijo...

Interesantísimo post del Emperador Augusto. Me ha abierto el apetito de lectura. Le dejo mi web para que le eche un vistazo. El emperador Octavio Augusto murió a los 76 años de edad. Por lo menos no fue asesinado como era lo normal. www.meridaromana.com

Pilar Sánchez Vicente dijo...

Gracias, Augusto. Muy interesante la página, la referencio en la próxima entrada.

Murió en la cama, tras sobrevivir a varios intentos de asesinato... y a las pesadillas producidas por Imborg.

Salu2