jueves, 20 de marzo de 2014

Las mil razones del 22M

Pan, trabajo y techo. Esas son las tres primeras y fundamentales razones que congregaran en Madrid este sábado 22 de Marzo, 22M, a miles de personas, un número mágico que oscilará entre el millón del 23-F (si, el de Évole, para los cinéfilos) y los 35.000 de la Delegada del Gobierno. 

Son esas tres razones y otras muchas: La legislación líquida, que convierte cada decreto de los viernes en un maremágnum, reformando leyes fundamentales con disposiciones transitorias independientemente del título que las nombra. La reforma de la ley del aborto, que castiga y penaliza a las mujeres. El recorte de libertades que arrastra la Ley de Seguridad Ciudadana, más propia de otros tiempos. La privatización de la sanidad, la educación, la justicia... Los recortes dramáticos en sanidad, educación y justicia. La falta de separación de poderes en el Estado, con la politización de los  órganos judiciales. El trato a los inmigrantes, esas imágenes con consecuencias desgarradoras y no es un recurso literario. Un gobierno del Opus, que pide a Dios que baje el paro y pone medallas a la Virgen. Esa corrupción que hincha las cuentas en Suiza de nuestros gobernantes. Esta falta de escrúpulos a la hora de incumplir las promesas electorales, ese cinismo al hacerlas. La ingenuidad o estulticia de los votantes, sumada al bipartidismo de un sistema electoral que nunca cambiaran porque beneficia a los grandes. El escándalo de la factura de la luz, para pagar a todos los ex ministros y ex ministras que utilizan sin recato la puerta giratoria. El drama de los desahucios. El abismo del paro para los mayores. El horizonte de la emigración para los jóvenes. Otro recorte, el de las pensiones. Ese sistema bancario fraudulento y mezquino. La pobreza y ese otro abismo cada vez más grande que separa a unos ricos, cada vez más ricos de unos pobres que empiezan a ser multitud. La cultura, convertida en un lujo. Los seis millones de parados. Las mentiras, sobre todo las mentiras. 

Y podría seguir contando, pero tengo que hacer la mochila, yo también voy a ir caminando desde Aravaca, para unirme a los que ya salieron en una marcha que pretende recuperar la dignidad de un país que quieren ciego, sordo y mudo. Solidaridad, generosidad, activismo popular y heroísmo anónimo:  esta es la verdadera Marca España.

Y si todavía lo estás pensando, consulta aquí la Información sobre las marchas que los medios convencionales se empeñan, inútilmente, en ocultar.


1 comentario:

José Rico dijo...

deberíamos abandonar, todos, las poltronas y acudir a esta y otras marchas. Mucha de la responsabilidad sobre lo que está pasando es nuestra; el callar, el esperar a que lo hagan otros, la pereza convertida en cobardía propicia el desastre que tenemos.